TU TRABAJO CONSISTE EN ATENDER LAS NECESIDADES ALIMENTICIAS DE LOS CHAVALES, VELAR POR SU HIGIENE PERSONAL Y PROPICIAR ACTIVIDADES PARA QUE SE DIVIERTAN.
Los chavales se merecen tu respeto porque son personas con un grado de madurez y experiencia. Edúcales desde la confianza, el díalogo y la crecanía. Facilítales que expresen libremente sus necesidades, intereses, propuestas e iniciativas.
En el comedor. Es un espacio educativo en el que vas a enseñar a los chavales a disfrutar de la comida, a alimentarse de forma variada y en la cantidad suficiente. Consigue que utilicen los cubiertos de forma adecuada y mantén el orden en la mesa. Hazles responsables de ciertas labores que contribuyan al respeto mutuo y la ayuda entre ellos. También les ayudarás a ser limpios y aseados, dándole importancia al cepillado de dientes y al lavado de manos, antes y despúés de comer.
Fuera del comedor. Junto con tus compañeros, puedes programar actividades divertidas, sugerentes y variadas, o propiciar momentos de estudio y descanso. También durante ese tiempo, debes velar por la seguridad de los chavales.
Trabajo en equipo. Es fundamental que te organices de manera coordinada con tus compañeros para garantiza que todos los alumnos están atendidos, desde que termina su jornada escolar hasta que acaba el tiempo del comedor. Avísales siempre que tengas que ausentarte del lugar donde se encuentran tus chavales.
Da ejemplo y ejerce tu autoridad. Preséntate ante los chavales con la confianza, la responsabilidad y la autoridad que los padres y el colegio han depositado en ti. Haz que los alumnos cumplan con las normas establecidas y corrige sus pautas de actuación cuando sea necesario. Ten en cuenta que eres una referencia para ellos.